De Fogón, Mate y otras Yerbas - Hoy, "Hum® , cuanta falta nos hacés" Por Mariana Weingast.

                                                         

Hum® , abreviatura de Humor Registrado fue una revista editada en Argentina desde junio de 1978 hasta octubre de 1999,  por Ediciones de la Urraca. Su director era Andrés Cascioli, contó como jefe de redacción al periodista Tomás Sanz  y como secretario de redacción a Aquiles Fabregat.  En los dibujos de tapa participó Carlos Nine, además del mencionado Cascioli, donde se reflejaba, a través de la sátira política, la historia de Argentina en esos años y todos sus protagonistas. De alto impacto por su sarcasmo frente a una realidad nacional siempre convulsionada, esas tapas  con esas caricaturas de innumerable cantidad de personajes eran TODO.


Es que el uso del humor y la sátira para denunciar los años más duros de la dictadura que entre otras cosas llevaba una política muy estricta de censura hacia los medios de comunicación, como no podía ser de otro modo, fueron su eje, que se extendió más allá en el tiempo ya con la democracia, porque motivos para criticar o quejarnos nunca nos han faltado,  sabremos aceptar.

Pero además de la mirada cruda de la realidad, la revista se caracterizó por sus notas de actualidad y cultura escritas por periodistas e intelectuales sumamente respetados como  Alejandro Dolina, Hugo Paredero, Carlos Abrevaya, Gloria Guerrero,  Mona Moncalvillo, Osvaldo Soriano, Jorge Sábato, José Pablo Feinmann, Carlos Ulanovsky, Moira Soto, Cristina Wargon , Aida Bortnik y una larga lista de prestigiosos referentes de nuestra cultura, al igual que de Uruguay y Paraguay. 

La ilustración era otra de las patas fuertes de la revista, con caricaturas y dibujos de numerosos humoristas como mi tío Sergio Chait,  gracias a quién pude conocer y amar este fenómeno inoxidable, por eso lo menciono primero, Ángel Cilencio, Néstor Ibañez, Daniel Duel, Eduardo Ferro, Raúl Fortín, Carlos Garaycochea, Martín O´Keefe por nombrar algunos de los destacados maestros que hacían de Hum® una fiesta para los sentidos.

Es que tuvo en sus páginas a los historietistas más importantes de la época, entre cuyas series destacaban Meiji haciendo Protección al Menor y Vida Interior con ilustraciones de Tabaré (Tabaré Gómez Laborde) y La Clínica del Doctor Cureta con ilustraciones de Ceo y Rep, el Negro Fontanarrosa con Boogie, el Aceitoso, Las Puertitas del Sr. López de Carlos Trillo y Horacio Altuna en ilustración, El Doctor Piccafeces por Alfredo Grondona White, Manfloro de Fabre y Tabaré  entre otros.

En los primeros tiempos su aparición fue mensual, pasando luego a aparecer en forma quincenal hasta terminar quebrada en el año 1999 gracias a acciones judiciales llevadas a cabo en su contra por parte del gobierno de turno en esos momentos al que se ve que no le gustaba el estilo del producto que destilaba una acidez digna de destacar.

No es dato menor que la revista haya sido objeto de estudio para trabajos de investigación y tesis universitarias, entre ellos: "La revista Humor como medio opositor a la dictadura militar" (Facultad de Ciencias de la Educación y la Comunicación Social de la Universidad del Salvador)  y "Medios de comunicación y política: revista Humor como actor político en el período 1978-1983". 

Por otro lado, el Museo del Dibujo y la Ilustración contiene una veintena de ilustraciones de tapa, realizadas por Andrés Cascioli entre 1978 y 1997 como por ejemplo el original del número 1 donde se caricaturiza a un personaje cruza de César Luis Menotti, técnico de la selección nacional de fútbol de nuestro país y José Alfredo Martinez de Hoz, ministro de economía, muy emblemático en ese año. Para muestras, ahí dejo el botón.

Extraño mucho aquellos años inocentes donde todo era como un juego; los dibujos llamaban mi atención, gracias a ese tío dibujante que vivía tratando de inculcarme el amor por la gráfica y el humor, pero por sobre todo, viéndolo en retrospectiva, dándome herramientas para abrir la cabeza, aunque no estuviera preparada para ello por mi corta edad en esos tiempos donde la revista circulaba por las calles en medio de una coyuntura social y política compleja para una nena que estaba ajena a casi todo lo importante. Pero con el paso del tiempo, todo eso fue marcando un camino quiera o no.

Y la semilla dio sus frutos porque la Hum®  fue parte del alimento necesario para poder darme cuenta tantos años más tarde que estamos hablando de una pieza fundacional de nuestra cultura. Es un producto inigualable que hizo escuela y hoy sigue vigente.

Ojalá sigan apareciendo talentos que tomen la posta y dignifiquen la labor periodística, gráfica y de escritura como herederos superadores del legado de esta revista, lejos de la violencia y mediocridad que se suele se ver hoy en día en muchos ámbitos de comunicación formal e informal, en un claro desconocimiento de ese otro mundo no tan lejano, donde se podía ser picante e inteligente a la vez sin necesidad de caer en la bajeza, las noticias falsas y la mala leche.

Mientras tanto, desde este espacio vamos a ir rescatando y compartiendo ese pedazo de historia viva como fue, es y será siempre Hum®. Merecido lo tiene. 

 


Comentarios

  1. Revista de cabecera. Refugio y bálsamo para la mente en esos años del terror.

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    1. Un acompañamiento necesario, casi un legado invaluable.

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  2. Excelente nota, pasando desde lo particular a lo general, Tiempos de despertares en todos los sentidos.
    Imposible no ser los que somos , sin esa hermosa influencia.
    Se agradece este rescate cultural.
    Cuántos nombres
    importantes para nuestra formación social y política.

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  3. Que lejos y que cerca...se coleccionaba y se volvía a re leer ,también Mutantia y Cerdos y Peces un Barcelona 40 años antes.
    Buen relato como siempre!!

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    1. Muchas gracias por la lectura! Lejos y cerca, claro que si.

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