Cuando el automovilismo internacional vestía de celeste y blanco - Por Sergio M.
El 6 de febrero de 1949 fue un día de gloria para el automovilismo
argentino, probablemente esa es la fecha en que alcanzó su mayoría de edad. Y lo
hizo a través del triunfo de Oscar Alfredo Gálvez sobre los pilotos europeos -fue
la primera vez que ello sucedía- en un
frío y lluvioso día en los bosques de Palermo.
Es que por aquel entonces, a
los argentinos se les había hecho creer que no era posible que los alumnos superaran
a los maestros.
En ese año 1949, se corría la denominada categoría de “autos especiales”, que daría origen, a partir del
año siguiente a la Formula 1.
Por un problema en el motor
durante la semana (fuga de aceite en uno de los cilindros), luego de la
rectificación, el mismo necesitaba un ablande, Gálvez decidió no asistir a la
clasificación para no exigirlo de más y ablandarlo en carrera. En esa clasificación, Viloresi obtuvo la pole, Fangio
logra el segundo mejor tiempo y por detrás del quíntuple se ubicó Alberto
Ascari.
El 6 de febrero amaneció lluvioso
y permaneció así durante todo el día. Oscar Gálvez, a bordo de un Alfa 3.8 casi
sin expectativas de victoria, a medida que avanzaba la carrera, fue comprobando
que su velocidad no distaba mucho de la de sus rivales. Cuentan que cada vez
que veía que uno de los contrincantes se iba del circuito o hacía algún trompo,
producto de la lluvia sobre el pavimento, exclamaba "Uno menos...". Finalmente
fueron todos menos y Gálvez ganó la carrera, a cuyo fin declararía que "-Nunca
la había probado bajo la lluvia, porque mi Alfa tenía muchas partes cromadas, y
tenía miedo que se me oxidara..."
Y ese triunfo que pareció
milagroso se transformaría en costumbre. Había llegado la hora de los alumnos,
en especial los que hacían flamear luego de cada victoria la bandera argentina.
Unos
días más tarde, para demostrar las bondades de los pilotos argentinos, se produjo el primer triunfo internacional de un
tal Juan Manuel Fangio. El 27 de febrero de 1949 triunfó en Mar del Plata frente a todos los
grandes del automovilismo europeo que llegaban a la Argentina para aquellas
primeras "temporadas internacionales".
Ese
mismo año Fangio fue elegido por el Automóvil Club Argentino para correr en
Europa, ganando cuatro grandes premios consecutivos -San Remo, Pau, Perpignan y
Marsella- agregando luego Monza y Albi, provocando uno de los mayores impactos
que se recuerden en el deporte argentino.
Como quedó dicho, el primer mundial de F1 fue
el de 1950. Y ese año no se cumplieron las
expectativas que había depositado don Enzo Ferrari para su
escudería. Alfa Romeo se lo había ganado
con claridad.
Al iniciarse el campeonato de 1951, en
las 3 carreras europeas anteriores al
Gran Premio de Gran Bretaña, nuevamente las alfetas habían dejado claro que
eran el mejor auto del momento.
Ferrari necesitaba una victoria como el agua para seguir creyendo en sí
mismo y en sus vehículos. Entonces llegó Silverstone.
Y allí, un nublado 14 de julio de 1951, José Froilán González,
simplemente Froilán o “El Cabezón”, logró la primera victoria de la escudería
de Maranello en la historia.
Y lo hizo luchando palmo a palmo durante más de la mitad de la prueba
contra su compatriota Juan Manuel Fangio, que lo había recomendado a pesar de
ser un novato totalmente desconocido, que compartía equipo con dos pilotos que
con el paso del tiempo se transformarían en leyendas de la categoría, como
Alberto Ascari y Luigi Viloresi.
Bautizado Il Testone por el propio Enzo Ferrari, Froilán escribió la primera página gloriosa de la más
importante escudería de F1, ingresando a la historia grande de la categoría.
Al cumplirse los 60 años de dicho
logro, durante el fin de semana del 8 al 10 de julio de 2011, al
disputarse el GP de Silverstone de ese año, toda Ferrari recordó aquel primer
triunfo y rindió homenaje a José Froilán González, realizando el primer piloto de Ferrari, el entonces campeón
mundial vigente, Fernando Alonso unos giros a bordo de la mítica F375.-
En los
años siguientes, como dominador absoluto de la Fórmula 1, en cualquier auto que
condujera, el “Chueco” Fangio se convirtió en un símbolo mundial de la maestría
al volante. Se transformó también en uno de los argentinos más
célebres del siglo XX.
Entre 1951 y 1957, obtuvo cinco títulos mundiales
de Fórmula 1, cuatro de ellos consecutivos, y lo hizo conduciendo cuatro autos
diferentes: Mercedes Benz, Maserati, Alfa Romeo y Ferrari. Decidió retirarse en
1958, luego de haber sido secuestrado. Su record de cinco títulos de la F1 recién fue superado en 2003 por Michael
Schumacher y, más recientemente por Lewis Hamilton.
Pero en la cantidad de títulos es en lo único que
lo superan; los números de Fangio lo dicen todo al respecto: 7 temporadas, 2
subcampeonatos y 5 títulos. Disputó 51 carreras, de las cuales largó 48 desde
la primera fila (29 pole positions, 56.77%). Se subió 35 veces al podio (68,42%),
de las cuales 24 fueron en el escalón más alto (46.15%), porcentajes todos
estos que siguen hoy siendo los más altos de la categoría. Todo esto,
reiteramos, con cuatro escuderías
diferentes y ante rivales mucho más jóvenes --se retiró a los 46 años-- y
teóricamente mejor preparados que él.
Y finalmente el mundo se rindió y fue Juan Manuel Fangio, el que pasó de ser alumno a ser "El maestro".
Fangio falleció el 17 de julio de 1995, hace 15
años, día que en homenaje al “Chueco” fue instituido como el día del
automovilismo deportivo en nuestro país.
Ante la contundencia estadística de la carrera de
Fangio, aquellas primeras victorias de los años 49 y 51 que hoy recordamos, la
de Gálvez, la del propio quíntuple y la
de González, aparecen, aunque no lo fueron, como unas pequeñas victorias.
Nosotros hoy lo homenajeamos escuchando el tango
que lleva por título, simplemente “Fangio” en la voz de Alberto Castillo.
Y para todos los pilotos del mundo, los que
triunfan como nuestros tres ídolos que recordamos hoy, y los que no tienen esa
suerte, va Queen con “I´m In Love With My Car”.











Excelente. Como siempre
ResponderEliminarMuy bueno sergio y entretenido para un dia como hoyyyy abrazo hrande y a seguirrrrrr
EliminarY mencion aparte a todos los corredores de esa epoca dejando excelentemente la buena posicion de argentina en autovilismo ,y del chueco q decir,,,,,, el mas grande
ResponderEliminarTuve la suerte de verlo correr en el Autodromo un día recuerdo de muchísimo calor. Era el gran premio República Argentina si mal no recuerdo. Fangio corría para Maserati y Ascari para Ferrari. La diferencia de velocidad entre ambas era notoria, en la recta Ascari sacaba diferencia pero al llegar a las curvas se equilibrada. Así fue casi toda la carrera pero faltando pocas vueltas en la curva que se denominaba "la horquilla" Ascari dejó el espacio mínimo necesario y Fangio lo sobrepasó. Desde allí al final se invirtió lo que se venía dando la Ferrari queriendo cazar a la Maserati en la recta y esta sacando la suficiente diferencia para no entregar la punta que conservó hasta al final. En esa carrera corría un piloto español el Marquez de Portago que venía en el pelotón y sufrió un percance que lo mando a boxes a solucionar el mismo. Cuando salió esta enloquecido y desde ese momento hasta el final de la carrera calculó que debe haber hecho no menos de 5 ó 6 trompos. Dos carreras después se mató en un gran premio
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